Estoy triste.
No es de hoy, ni de ayer, ni de hace un mes. Lleva años.
La tristeza se acumula, se graba en nuestros rostros, nos carga la espalda, nos encoge el corazón y nos atenaza la garganta. Nos hace llorar sin motivo aparente.
Lo malo es no hacerle caso, no enfrentarla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Hola, estaré encantada de recibir tus comentarios.
¡Arigato! *_*