Hoy Fringe llega a su fin. Es triste despedir una serie que nos ha dado tanto, pero otras vendrán y ocuparán ese lugar. Estoy segura.
Fringe no ha sido una serie de ciencia ficción o paranormal. Fringe ha hablado de amor, de libertad y sueños. De esos secretos que se ocultan y hacen daño. Del valor de la lealtad. Del saber esperar, porque todo llega. Podría decir muchas cosas, pero este no es un blog de bla, bla, bla de series, sólo de alguna que otra reflexión.
Gracias Fringe por tantos gratos momentos y por crear personajes como Walter Bishop. Les necesitamos.

Me da mucha pena que se haya acabado Fringe :(
ResponderEliminarY a mí :(
ResponderEliminarSobre todo porque en el último episodio han atacado mi punto débil: Walter.